La Fundación Simón Bolívar

TESTIMONIALES
VALERIA SOFíA COLINA

Valeria Sofía Colina nació con atresia de las vías biliares, una grave condición crónica y progresiva de carácter obstructivo que causa aumento del tamaño del hígado y que puede desembocar en una cirrosis hepática.

Gracias a la oportuna asistencia proporcionada por la Fundación Simón Bolívar, Ana Sofía recibió tratamiento preoperatorio, un trasplante hepático y cuidados postquirúrgicos en el Hospital Italiano en Buenos Aires, Argentina, un centro hospitalario especializado y de renombre internacional.

Carla Virgina Rojas Moreno, madre de Valeria, alabó la atención recibida y la extraordinaria recuperación de su hija y no dudó en atribuir el éxito de su caso a la Fundación Simón Bolívar. “La Fundación tiene un equipo muy organizado, personas muy humanas. Me sentí bastante apoyada; de verdad, yo estoy muy agradecida con la Fundación. Fue una atención excelente, no me faltó nada. Todo lo que vivimos en Argentina fue una gran experiencia".

LUCIANNA VICTORIA VESTITA

Lucía Aparicio contactó a la Fundación Simón Bolívar buscando ayuda para encontrar un diagnóstico definitivo y un tratamiento adecuado para su hija, Lucianna Vestita, quien nació con serios problemas oftalmológicos.

La intervención de la Fundación Simón Bolívar llevó a Lucianna y a su madre al Hospital de Niños de Texas, en Houston, donde además de tratar su afección primaria, se detectó que sufría de un conjunto de trastornos de salud que requerían una revisión más profunda. Tras numerosas evaluaciones médicas multidisciplinarias se determinó que Lucianna sufría del síndrome de CHARGE, una condición genética de difícil detección que involucra cardiopatías, colobomas oculares, retrasos en el desarrollo y anomalías auditivas.

Lucía afirmó, “me siento bendecida y agradecida con Dios de que exista la Fundación Simón Bolívar, tanto para mi hija como para otras personas”.

Después de someterse a cirugías cardíacas, auditivas y a un programa integral de terapias Lucianna regresó a Cabimas, Venezuela y disfruta de la mejor calidad de vida posible dentro de las limitaciones impuestas por su condición.

MAURICIO MONTILLA

Margarita Villaricos, madre de Mauricio Montilla dice solo tener palabras de gratitud para describir lo que significó la donación de la Fundación Simón Bolívar para cubrir los gastos del implante coclear de su hijo. "Fue una ayuda importantísima, porque aunque somos profesionales, no contábamos con los medios económicos para costear este tratamiento. Mi familia y yo estamos eternamente agradecidos con la Fundación y con Petróleos de Venezuela S.A., por darle a Mauricio la oportunidad de ser un niño completamente normal.”

“Les agradezco de todo corazón. Esta fue la mejor solución para la hipoacusia. Detrás del implante coclear hay una vida normal para estos niños", agregó Margarita.

Mauricio recibió financiamiento de un procedimiento quirúrgico, auditivo artefactos y terapias lingüísticas de la Fundación Simón Bolívar.

RINA ZULEICA CUADRADO

Rina Zuleica Cuadrado fue diagnosticada con leucemia mieloide aguda a los 11 años de edad y a pesar de que combatió la enfermedad durante tres años de tratamiento en el Hospital de Especialidades Pediátricas de Maracaibo, Venezuela; tuvo una recaída que dejó como única alternativa de tratamiento un trasplante de médula ósea.

A través del convenio estratégico que mantiene la Fundación Simón Bolívar con la Fundación para el Trasplante de Médula ósea y sus afiliaciones hospitalarias internacionales, Rina fue trasladada a Italia, donde durante más de un año recibió el tratamiento previo y el trasplante que necesitaba.

Rina afirma, "le agradezco mucho a la Fundación Simón Bolívar todo lo que ha hecho por mí y también todo lo que hacen con la Fundación para el Trasplante de Médula ósea. ¡Muchísimas gracias!”.

El trasplante de médula ósea que recibió fue un éxito y tras dos años de estricto control médico, Rina fue declarada libre de cáncer y con licencia para retomar el curso normal de su vida.

ANA LUCÍA CEREZO

Mabel de los Ángeles Pérez tenía 7 meses de embarazo cuando sus médicos detectaron una hernia diafragmática en su bebé (Ana Lucía), una condición congénita con alta incidencia de mortalidad postnatal en la que el diafragma –músculo que separa el pecho y las cavidades abdominales – presenta una abertura que permite que los órganos del sistema digestivo se muevan hacia la cavidad torácica, comprimiendo los pulmones.

Las limitaciones económicas para costear el tratamiento fuera de Venezuela aunadas a la angustia de requerir una intervención quirúrgica lo más pronto posible, llevaron a Mabel a solicitar asistencia financiera a la Fundación Simón Bolívar. Su aplicación se procesó con la celeridad y urgencia que ameritaba, resultando en su pronto ingreso al Hospital Universitario Clínic de Barcelona, España. Ha pasado casi un año y Ana Lucía vive, crece y se desarrolla saludablemente.

Ana Lucía es una niña saludable y feliz que se desarrolla con normalidad tras someterse a cirugías de alta complejidad para corregir una hernia diafragmática congénita.

LEONARDO GÓMEZ

Leonardo Gómez fue víctima de un terrible accidente industrial en 2012 que ocasionó la amputación parcial de sus manos, trayendo como resultado una grave discapacidad para llevar a cabo una vida independiente y continuar siendo el soporte económico de su familia.

Debido a la severidad de la mutilación, su única alternativa de recuperación física y emocional era la colocación de prótesis mioeléctricas - prótesis controladas por impulsos musculares -, de altísimo costo y desarrolladas con una tecnología reciente que no estaba disponible en Venezuela.

Gracias a la intervención de Fundación Simón Bolívar, Leonardo fue remitido a la clínica protésica Muilenburg, en Houston, Texas, donde tras los exámenes diagnósticos, varios moldes y fisioterapias se le construyeron prótesis personalizadas que le permitieron recuperar un amplio rango de movilidad en sus manos y le permitieron ser de nuevo autosuficiente.

“Ese equipo de personas que conforman la Fundación y que todos los días dan un poquito de sí para satisfacer esas necesidades de la gente son maravillosas, de verdad, que eso no tiene precio. Yo estoy eternamente agradecido con todo el equipo tanto en Venezuela en Estados Unidos”.